Una vez más, Mario Núñez nos agasaja con unas reflexiones reales como la vida misma. Esta vez es su post La resistencia al cambio en las instituciones, en que el que da unas cuantas razones (o más bien sinrazones) que dificultan la puesta en marcha de innovaciones didácticas, al menos en la Universidad que es lo que conozco de cerca. Opino que ya bastantes miedos e inseguridades tenemos los profesores como para que las instituciones nos den la espalda. Ya se sabe, la rutina protege; la aventura atrae pero da un poco de vértigo. Y más si la aventura tiene que ver con la implementación en el aula de “novedades” TIC tan vertiginosamente cambiantes. Tampoco los estudiantes estimulan mucho los cambios metodológicos hacia modelos educativos de corte más constructiva-social. Protestan de los profesores que les sueltan “el rollo” y de los exámenes tradicionales como único instrumento de evaluación, pero cuando se les propone trabajar en equipo, elegir los temas de trabajo, autoevaluación y coevaluación, no se muestra muy dispuestos. La verdad es que lo entiendo. Son muchos años de pasividad ante una metodología expositiva, que soportan pasivamente para que de repente aparezca algún profesor diciendo: “Chicos, a ver qué queréis aprender, cómo queréis trabajar, cómo queréis demostrarme que aprendísteis cosas, etc…”. Bueno, esto daría para hablar mucho, es sábado y hay que liberarse un poco de la angustia de “la soledad del corredor de fondo”. Aprovechemos el tiempo libre (sin horario fijo, quiero decir) para cargarnos las pilas y seguir adelante: la rutina protege pero es muy aburrida. Además ¡qué diablos! No estamos solos. Por suerte, hay toda una comunidad de blogprofesores que estamos para avanzar juntos. Pido ayuda, porque yo estoy empezando.
Copio algunas de las razones que escribe Mario, extraídas según él de un artículo Why Colleges Are So Hard to Change, escrito por R. M. Diamond en Inside Higher Ed:
[…] las razones por las cuales estas instituciones resisten el cambio:
1. Miedo a experimentar con nuevos modelos a pesar de que lo que se tiene no sea efectivo
2. Una cultura de competencia que no refuerza la colaboración entre las instituciones
3. El poder de las tradiciones y lo que se hace por costumbre
4. El avalúo se percibe como un mal que hay que evitar y yo añadiría como una presión externa que se cumple de manera superficial.
5. Las personas en funciones de liderato no están preparadas para fomentar el cambio.
Gracias por el artículo y el estímulo para cambiar, Mario.
Blog de Chiti (Concepción F. Abraira) con reflexiones, informaciones y recursos para la formación didáctico-matemática de estudiantes para maestro.
6 comentarios
Deja un comentario
hola chiti,quería darte mi opinión sobre este artículo y tu cambio de metodología.Es cierto que en un principio puedas estar insegura ya que desgraciadamente pocos profesores estan por la labor de cambiar sus veinte años de docencia integrándose en el mundo que nos rodea y familiarizándose con las nuevas tecnologías,por ello yo también apoyo la idea de comunicarnos a través de tu página web,el blog … y que la mayor parte de la asignatura se imparta utilizando el ordenador.Si cada persona lo pensamos detenidamente y ponemos un poco de nuestra parte creo que todo será más fácil y todos aprenderemos de todos.Y respecto al artículo decir que es verdad que los estudiantes muchas veces no sabemos ni lo que queremos pero también nosotros podemos sentir miedo al cambio,a que nos dejen todo en nuestras manos,a no lograr entenderlo …, pero todo es cuestión de probar ¿no?
ViCkY
Escrito por VBenavides el 10.10.06 a las 11:04 am | Permalink
Estoy de acuerdo con este artículo.Hoy en día todo el mundo se “queja”, por así decirlo, de que las clases, las aulas, los maestros a la hora de impartir clases e incluso los alumnos deben evolucionar. Para que se produzca ese cambio, tanto los profesores como los estudiantes deben realizar un mayor esfuerzo y es ahí donde comienza el problema.
Los alumnos estamos acostumbrados al sistema tradicional y hoy en día son los propios estudiantes los que deben informarse e investigar. El profesor debe ser un guía que le ayude a aprender, a saber ordenar y clasificar esa información, pero esto requiere un mayor esfuerzo por parte de ambos.
Creo que como futuros maestros debemos evolucionar y transmitir ese progreso a nuestros alumnos. Nadie ha dicho que el cambio sea fácil, pero si necesario.
Un saludo.
Escrito por Marta Puente el 10.10.06 a las 11:56 am | Permalink
Estoy totalmente de acuerdo con este artículo, aun que discrepo en lo de generalizar en de que todos los alumnos no muestren su interés, porque no es así, por ejemplo es el caso de nuestra clase que hemos aceptado muy bien esta manera de dar la clase. Yo no echaría la culpa a nadie respecto a que no se quiera progresar en la manera de dar la clase, pero eso si las instituciones deberían apoyar bastante más a los profesores que quieren arriesgarse a utilizar las nuevas tecnologías como forma de enseñanza, o mejor dicho con los materiales a utilizar.Además de preocuparse por los profesores que se estancan en la rutina de dar la clase y no preocuparse de las tecnologías quiero decir exigir un mínimo de utilización de las nuevas tecnologías. Un saludo.
Escrito por Maria Calleja el 10.11.06 a las 1:50 am | Permalink
Hola Chiti!
Estoy de acuerdo con el artículo todos nos hemos quejado alguna vez de que el profesor entre en clase suelte el “rollo” y se marche, es decir, sin involucrarse con los alumnos, sin preocuparse del grado de conocimientos de estos, partiendo de que como han llegado ha donde están ya saben todo lo necesario.
Pero también es cierto que los alumnos tenemos miedo al cambio, y mucho más si este cambio no se produce de manera escalonada, ya que al llevar tanto tiempo como tu muy bien dices siguiendo el modelo de la escuela tradicional o transmisiva la cual parte de los siguientes presupuestos: el niño no sabe y va a la escuela para aprender, el profesor sabe y va a la escuela para enseñar a quien no sabe, la inteligencia es un vacío que se llena progresivamente por acumulación de conocimientos.
En definitiva, esta escuela se apoya en unos principios generales que son igualdad, es decir, todos los alumnos comienzan desde cero, cierre y separación, esta escuela no puede aceptar una confrontación, trasmisión, la tarea del alumno consiste en escuchar, recordar y repetir, es decir, el mecanismo principal que permite el paso de los conocimientos es la trasmisión de información de quien sabe a quien no sabe.
Sin embargo, frente a este modelo se encuentra el de la escuela constructivista que es el que algunos profesores pretenden llevar a cabo cuyos presupuestos son: el niño sabe y va a la escuela para reflexionar sobre sus conocimientos, el maestro garantiza que cada alumno pueda alcanzar sus niveles mas elevados posibles, la inteligencia es un recipiente lleno que se va modificando, aprendizaje significativo.
Por tanto, este modelo apuesta por la diversidad, por la apertura hacia nuevas formas de aprender, por los trabajos en grupo etc.
Finalmente, decir que este artículo me ha servido para reflexionar sobre muchos de los contenidos aprendidos en diversas asignaturas el año pasado.
Escrito por Judit García Martín el 10.12.06 a las 6:55 am | Permalink
Hola Chiti!
Estoy deacuerdo con mis compañeros que es una buena manera de impartir una clase, de la forma que ha elegido. Hay que tener en cuenta que es igual de dificil para nosotros el cambio que para los profesores, ya que se produce un misterio en nuestro interior que nos hace impacientarnos y ponernos nerviosos por no saber cómo será, y muchos de nosotros tenemos miedo a fallar. Desde pequeños nos han hecho competir entre nosotros, por ver quien es mejor. Eso nos lleva a que el cambio de instruir nos ponga aún mas nerviosos de lo habitual, porque tenemos miedo a fallar y a fallanos a nosotros mismos. Aunque lo importante es que aprendamos todos, entre todos lo máxido posible.
Por otra parte, tengo que decir que me encantaría experimentar esta forma de enseñanza y que disfrutaría mucho aprendiendo, ya que te hace reflexionar más y se que de esta manera se llega a aprender mucho más. Será así mucho más divertido, porque será más sociable. Y nos daremos cuante que no aprendemos sólo por el profesor, sino que aprendemos si nos ayudamos todos.
Finalmente quiero decir que aunque me de miedo ver lo que me espera con este método, tengo muchísima curiosidad por ver cómo es, cómo funciona, e intentar experimentarlo de tal forma que se vea lo que se siente como alumno y descubrir si es posible que se siente como docente.
Un saludo.
Escrito por Jezabel Raquel Arroyo Martínez el 10.13.06 a las 10:36 am | Permalink
Es cierto que muchas veces nos quejamos de los “rollos” que nos echan los profesores, pero también es cierto que la rutina es lo más fácil para muchos de ellos y que no se atreven a dar un cambio en su manera de dar una clase y motivar más a los alumnos.Claro,que en la mayoría de los casos, nosotros, los estudiantes, somos mucho más cómodos que cualquier profesor,y como dice el artículo,cuando se nos propone trabajar en equipo, elegir los temas de trabajo, autoevaluación y coevaluación, no nos mostramos muy dispuestos a ayudar a los docentes a implantar novedades en las clases que serían mucho más útiles para todos en el presente y en el futuro.
Pienso que estas instituciones deberían perder el miedo al fracaso, porque si algo no se intenta, nunca se va a saber si hubiese funcionado o no, hay que dar una oportunidad al cambio y, si no funciona, siempre hay tiempo para volver atrás.
Un saludo!
Escrito por mfranco el 10.15.06 a las 5:00 am | Permalink
Deja un comentario
Saltos de línea y párrafo automáticos, la dirección de e-mail no se mostrará, HTML permitido:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>