Mientras andaba con la mirada extraviada puesta sobre mis libros “viejos”, andaba vueltas a la cabeza en busca de la inspiración para motivar a mis estudiantes del próximo curso.
No sé si es una cabezonada mía, pero la verdad es que estoy profundamente convencida de que esto de la web social va a tener una gran influencia en el cambio de las prácticas de aula de los que nos dedicamos por profesión a eso que llaman “enseñar”.
Y pensé: mi papel como profesora de Matemáticas y su Didáctica, no es enseñar tecnología … incluso hay estudiantes que se quejan de que incido demasiado en eso (y en parte tienen razón). Y sigo pensando: pero si no conocen las herramientas necesarias para seguir la asignatura, tendré que enseñarles a usarlas. Pero tengo sólo 4,5 créditos. ¿A qué renuncio?
En fin, que opté por enseñarles a leer y a escribir (en digital) sobre matemáticas, antes de nada.
Mi propósito es que mis estudiantes aprendan Matemáticas y su Didáctica usando los recursos tecnológicos actuales, en vez de cuaderno y bolígrafo. Pero que quede claro, las TIC no son el objeto de aprendizaje. Son, simplemente, una herramienta. Y, por supuesto, si uno tiene una mejor, que la use.
A lo que iba: andaba con la mirada extraviada y, de repente ésta se fijó en un diminuto libro, negro, violeta y blanco titulado Textos de Miguel de Guzmán, correspondientes a la Monografía 02 de la revista Suma, de febrero de 2005. Era un homenaje póstumo a Miguel de Guzmán, fallecido en 2004.
Disfruté un rato leyendo algunos párrafos. Destaco:
A la pregunta ¿La informática ha cambiado las Matemáticas?, Miguel de Guzmán responde:
“Hasta hace unos pocos años no sabía muy bien cuál iba a ser el influjo del ordenador y de la informática en las matemáticas, pero ahora ya está claro que es algo fundamental [...]”
¿Y en la enseñanza?, le preguntan. Él contesta:
Tiene que cambiar mucho más. Y una de las razones de ello es que el sistema de enseñanza posee una gran inercia [... ]. Hasta que una transformación que se está produciendo en la sociedad, en los medios, llega a asimilarse correctamente, tiene que pasar mucho tiempo.”
Pregunta: ¿Qué tipo de matemáticas necesita un ciudadano de a pie en el umbral del nuevo milenio? Respuesta:
Me parece que el tema de los contenidos probablemente es menos importante que el de las actitudes [...]. Pero claro, los mismos profesores muchas veces no estamos preparados para enseñar eso.
Me alegró mucho leer esto. Siento que reconforta mis planteamientos.
Me alegra mucho leer de nuevo sobre Miguel de Guzmán. Soy una de sus “fans”. Tuve la suerte de conocerlo a través de sus magníficos libros de divulgación hace unos pocos años. “Aventuras matemáticas” me hizo descubrir la “cara oculta” de las matemáticas. Sólo me da rabia una cosa: ¡no haberlo conocido antes!
Estoy de acuerdo en que las actitudes son más importantes que otros contenidos: la actitud hacia las matemáticas, hacia los demás, hacia el mundo que nos rodea… es el primer paso. Una persona abierta y motivada puede “llegar a la luna de los contenidos matemáticos” si se lo propone. A una persona desmotivada y enemiga de las matemáticas, se le puede conseguir “embutir como a un chorizo” dichos contenidos, pero los vomitará a la primera de cambio y, desde luego, esto lo transmitirá hacia el exterior.
¡Animo, Chiti! ¡Tú vas camino de conseguirlo!
¡ups! Según he escrito el comentario da la sensación de que lo que Chiti promueve es el convertirnos a todos en unos “chorizos bien embutidos de conocimientos”. Siento mi mala pata, y por si a alguien le queda alguna duda lo digo muy alto: UNA PERSONA ABIERTA Y MOTIVADA PUEDE “LLEGAR A LA LUNA DE LOS CONTENIDOS MATEMÁTICOS” SI SE LO PROPONE. ¡ÁNIMO, CHITI! ¡TÚ VAS CAMINO DE CONSEGUIRLO!