Pasaron ya muchos años desde que me di cuenta de que la sentencia “Enseñando se aprende el doble” era totalmente cierta. Tal vez con la matización (mi estupidez obsesiva siempre me lleva a la pregunta numérica) acerca de qué ¿cómo se sabe que es el doble y no el triple, o el cuádruple, o, etc…?
En fin que, además de esa sentencia (que valido al 100%), el post de Mario Núñez sobre la capacidad que nuestros estudiantes tienen para enseñar, con el novedoso título Aprendiendo de los estudiantes 2.0, me dieron una gran alegría. ¿Por qué? Resumo:
Hace unos meses Mario Núñez me sugirió la posibilidad de organizar equipos de “animadores TIC”.
Me pareció una gran idea, y probé.
Alicia y Carmen, Carmen y Alicia, fueron las dinamizadoras.
Más estudiantes del curso 2006/07 que termina, allá por el mes de mayo, me manifestaron su entusiasmo por colaborar como “compañeros expertos” con los recién llegados a la Facultad de Educación de la Universidad de León.
A ver si aparecen, porque en ese caso, me animo a emular el proyecto de Mario. Preveo un inconveniente: ¿Cuántos profesores estarían (no me incluyo) dispuestos a asumir que tienen algo que aprender de sus estudiantes? Ojalá seamos muchos, porque como los profesores no enseñemos algo útil para la vida, me temo que nos quedaremos hablando para nosotros mismos.
Yo voy a intentarlo…