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	<title>Comentarios en: Sobre actitudes hacia las matemáticas</title>
	<link>http://www.concepcionabraira.info/wp/2008/02/15/sobre-actitudes-hacia-las-matematicas/</link>
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	<pubDate>Fri, 04 Jul 2008 01:25:57 +0000</pubDate>
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		<title>Por: Sara</title>
		<link>http://www.concepcionabraira.info/wp/2008/02/15/sobre-actitudes-hacia-las-matematicas/#comment-2246</link>
		<author>Sara</author>
		<pubDate>Sat, 16 Feb 2008 09:37:02 +0000</pubDate>
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		<description>Sí; la verdad es que todo esto es muy complicado y se transforma en una pescadilla que se muerde la cola: muchos de esos niños serán los futuros maestros, unos maestros que no encuentran relación entre las matemáticas de escuela y las de la vida cotidiana, y eso es lo que, lógicamente, transmiten a sus nuevos estudiantes, que a su vez se convierten en maestros...
¿Se puede romper este círculo vicioso? Espero que sí, porque si no vamos apañados. Aunque pienso que es bastante difícil porque las creencias se agarran en la mente como lapas y no hay quien las despegue, sobre todo si se formaron en la infancia.
Creo que encuentros como el que se enlaza aquí son muy importantes en este sentido... y la labor de aquellos para los que las matemáticas sí son necesarias, la labor de personas abiertas y motivadas (como Chiti).
Desde luego, nosotros, los futuros maestros, también podemos intentar poner de nuestra parte, aunque en muchos casos casi hasta odiemos a la muchas veces llamada Reina de las Ciencias. Es difícil romper con este odio, temor, recelo... pero, intentémoslo, ¿no? Si lo hacemos nos daremos cuenta de que la Matemática no es esa bruja que nos atiza con su escoba, si no una bella dama que barre hasta los rincones más polvorientos de nuestra mente.

Perdón por la parrafada.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Sí; la verdad es que todo esto es muy complicado y se transforma en una pescadilla que se muerde la cola: muchos de esos niños serán los futuros maestros, unos maestros que no encuentran relación entre las matemáticas de escuela y las de la vida cotidiana, y eso es lo que, lógicamente, transmiten a sus nuevos estudiantes, que a su vez se convierten en maestros&#8230;<br />
¿Se puede romper este círculo vicioso? Espero que sí, porque si no vamos apañados. Aunque pienso que es bastante difícil porque las creencias se agarran en la mente como lapas y no hay quien las despegue, sobre todo si se formaron en la infancia.<br />
Creo que encuentros como el que se enlaza aquí son muy importantes en este sentido&#8230; y la labor de aquellos para los que las matemáticas sí son necesarias, la labor de personas abiertas y motivadas (como Chiti).<br />
Desde luego, nosotros, los futuros maestros, también podemos intentar poner de nuestra parte, aunque en muchos casos casi hasta odiemos a la muchas veces llamada Reina de las Ciencias. Es difícil romper con este odio, temor, recelo&#8230; pero, intentémoslo, ¿no? Si lo hacemos nos daremos cuenta de que la Matemática no es esa bruja que nos atiza con su escoba, si no una bella dama que barre hasta los rincones más polvorientos de nuestra mente.</p>
<p>Perdón por la parrafada.</p>
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