Matemáticas para todos es un portal uruguayo que se presenta como:
El sitio “www.matematicaparatodos.com” está en continua construcción, pues así debe ser. La búsqueda de la perfección es un camino, no un fin. El corregir errores, agregar nuevas páginas, etc. forma parte del trabajo de todos los días. Pues al fin al cabo somos trabajadores de las matemáticas, al servicio de los jóvenes.
Aunque el portal está pensado para secundaria hay una cuestión que pueden interesar a cualquier profesor de cualquier nivel. Se trata del Boletín de Matemática, que se puede recibir gratuitamente por correo-e sin más que suscribirse.
En el último número aparecen los Diez mandamientos del profesor, según Polya, tal vez uno de los primeros en plantear una heurística para resolver problemas (mucho más allá de los problemas de matemáticas, claro). Aunque su primera obra ampliamente conocida tiene más de 50 años, tiene plena vigencia, máxime en este momento en que las metodologías activas se están volviendo imprescindibles. En particular, el aprendizaje basado en problemas (ABP) debería tener como una de las referencias los pasos que Polya sugiere.

La primera edición de la obra citada, How to Solve It: A New Aspect of Mathematical Method data de 1945, editada en la Universidad de Princeton, ha sido reeditada y traducida a distintos idiomas. Se han vendido más de un millón de copias. Naturalmente, hay edición en español.
Con el mismo pragmatismo que su heurística, Polya propone los siguientes mandamientos para el profesor que considero sumamente útiles y tan básicos que van más allá de cualquier metodología en la que los estudiantes tengan el protagonismo que se merecen como aprendices activos, involucrados activa y responsablemente en su aprendizaje a lo largo de toda su vida a resolver los problemas que la vida plantea (que no son tan fáciles como los de matemáticas, que casi siempre tienen solución y además única, sobre todo los que se suelen plantear en las clases de matemáticas).
Polya está haciendo uso implícito de la idea de zona de desarrollo próximo, planteada por Vigostsky, que queda bien clara en sus mandamientos. Es decir, Polya ya tenía presente el constructivismo. Aquí están (el subrayado es mío):
1. Demuestre interés por su materia.
Si el profesor se aburre, toda la clase se aburrirá.
2. Domine su materia.
Si un tema no le interesa personalmente, no lo enseñe, porque no será Vd. capaz de enseñarlo adecuadamente. El interés es una condición necesaria, pero no suficiente. Cualesquiera que sean los métodos pedagógicos utilizados, no conseguiréis explicar algo claramente a vuestros estudiantes si antes no lo habéis comprendido perfectamente. De ahí este segundo mandamiento. El interés es el primero, porque, con algunos conocimientos junto con una falta de interés, se puede uno convertir en un profesor excepcionalmente malo.
3. Sea instruido en las vías del conocimiento: el mejor medio para aprender algo es descubrirlo por sí mismo.
Se puede obtener gran provecho de la lectura de un buen libro o de la audición de una buena conferencia sobre la psicología del acto de aprender. Pero leer y escuchar no son absolutamente necesarios y en todo caso no son suficientes: hay que conocer las vías del conocimiento, estar familiarizados con el proceso que conduce de la experiencia al saber, gracias a la experiencia de
vuestros propios estudios y a la observación de vuestros estudiantes.
4. Trate de leer en el rostro de sus estudiantes, intente adivinar sus esperanzas y sus dificultades; póngase en su lugar.
Aunque uno se interese por el tema, lo conozca bien, se comprendan los procesos de adquisición de los conocimientos, se puede ser un mal profesor. Es raro, pero muchos hemos conocido profesores que, siendo perfectamente competentes, no eran capaces de establecer contacto con su clase. Ya que la enseñanza del uno debe acompañarse por el aprendizaje del otro, tiene que existir un contacto entre el Profesor y el estudiante. La reacción del estudiante a vuestra enseñanza depende de su pasado, de sus perspectivas y de sus intereses. Por lo tanto, téngase en consideración lo que saben y lo que no saben; lo que les gustaría saber y lo que no les importa; lo que deben conocer y lo que no importa que no sepan.
5. No les deis únicamente “saber”, sino “saber hacer”, actitudes intelectuales, el hábito de un trabajo metódico.
El conocimiento consiste, parte en “información” y parte en “saber hacer”. El saber hacer es el talento, es la habilidad en hacer uso de la información para un fin determinado; se puede describir como un conjunto de actitudes intelectuales; es la capacidad para trabajar metódicamente. En Matemáticas, el “saber hacer” se traduce en una aptitud para resolver problemas, construir demostraciones, examinar con espíritu crítico soluciones y pruebas. Por eso, en Matemáticas, la manera cómo se enseña es tan importante como lo que se enseña.
6. Enseñadles a conjeturar.
Primero imaginar, después probar. Así es como procede el descubrimiento, en la mayor parte de los casos. El profesor de Matemáticas tiene excelentes ocasiones para mostrar el papel de la conjetura en el campo del descubrimiento y hacer así que los estudiantes adquieran una actitud intelectual fundamental. La conjetura razonable debe estar fundada en la utilización juiciosa
de la evidencia inductiva y de la analogía, y encierra todos los conocimientos plausibles que pueden intervenir en el método científico.
7. Enseñadles a demostrar.
“Las matemáticas son una buena escuela de razonamiento demostrativo”. De hecho, la verdad va más allá: las matemáticas pueden extenderse al razonamiento demostrativo, que se infiltra en todas las ciencias desde que alcanzan un nivel matemático y lógico suficientemente abstracto y definido.
8. En el problema que estéis tratando, distinguid lo que puede servir, más tarde, a resolver otros problemas - intentad revelar el modelo general que subyace en el fondo de la situación concreta que afrontáis.
Cuando presentéis la solución de un problema, subrayad sus rasgos instructivos. Una particularidad de un problema es instructiva si merece ser imitada. Un aspecto bien señalado, en un problema, y vuestra solución puede transformarse en un modelo de resolución, en un esquema tal que, imitándole, el estudiante pueda resolver otros problemas.
9. No reveléis de pronto toda la solución; dejad que los estudiantes hagan suposiciones, dejadles descubrir por sí mismos siempre que sea posible.
He aquí una pequeña astucia fácil de aprender: cuando se empieza a discutir la solución de un problema, dejad que los estudiantes adivinen su solución. Quien tiene una idea o la ha formulado, se ha comprometido: debe seguir el desarrollo de la solución para ver si lo que ha conjeturado es exacto o no, con lo que no puede despistarse. Voltaire decía: “El secreto para ser aburrido es decirlo todo”.
10. No inculquéis por la fuerza, sugerid.
Se trata de dejar a los estudiantes tanta libertad e iniciativa como sea posible, teniendo en cuenta las condiciones existentes de la enseñanza. Dejad que los estudiantes hagan preguntas; o bien planteadles cuestiones que ellos mismos sean capaces de plantear. Dejad que los estudiantes den respuestas; o bien dad respuestas que ellos mismos sean de dar.
Blog de Chiti (Concepción F. Abraira) con reflexiones, informaciones y recursos para la formación didáctico-matemática de estudiantes para maestro.
4 comentarios
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Me han gustado mucho.
Aún tengo que aplicarme un poco más para cumplir este decálogo, pero prometo ponerlo como lista de cabecera.
Escrito por Javier García el 04.23.08 a las 2:10 pm | Permalink
¡Genial! Algunos más difíciles que cumplir que otros, claro, sobre todo el cuarto, buffff: ponerse en el lugar de los demás es algo para lo que creo que la mayoría no hemos nacido. Los profesores y maestros en el lugar de los estudiantes (y bueno, si fueran mandamientos para estudiantes, los estudiantes en el lugar de los profesores)… Es que es casi imposible, entre otras cosas porque hay muchos estudiantes y, por ende, muchas espectativas, intereses, ideas, conocimientos diferentes y a veces contrapuestos, incluso aunque todos tengan (tengamos) más o menos las mismas edades.
El resto me parece más fácil de poner en práctica, aunque creo que pocas veces se hace, sobre todo los últimos… ¡y si no a qué se debe esa idea que parece estar en la cabeza de la mayoría de que las matemáticas son algo memorístico y que ya está todo dicho sobre ellas! (Donde digo matemáticas digo cualquier otra disciplina)
Y ahora que leo esto me ha venido a la cabeza un profesor que tuve en 2º de Bachiller de Dibujo Técnico, porque él sí que nos dejaba descubrir… y no sólo eso, él mostraba que en realidad los profesores no lo saben todo y que ellos tampoco resuelven los problemas “al vuelo”. Daba gusto verlo peleándose con uno de esos problemillas, como si fuera la primera vez que lo hacía…
Creo que esa es una idea muy importante a transmitir: que los profesores no son dioses y que no lo saben todo, que ellos también tropiezan, conjeturan, descubren, encuentran callejones sin salida, y que tienen errores, como todo el mundo.
Perdón, ya me pasé de la raya. Ni una palabra más.
Escrito por Sara F el 04.24.08 a las 12:38 pm | Permalink
Hola me llamo Alfonso el webmaster la la página www.lamardeproblemas.webcindario.com, la cúal me gustaria que visitaseis u si pudiese ser me colocaran como enlace en este blogs el cual me parece el lugar ideneo para ponerlo, ya que me ha gustado mucho. Saludos y espero un respuesta gracias.
Escrito por Alfonso el 05.06.08 a las 2:18 pm | Permalink
En momentos en los que unos se siente deprimido con su labor docente, ver que sigue los consejos del “amigo Vigostsky” de manera intuitiva, le hacen a uno subir el ánimo.
Otro blog para la lista, muchas gracias.
Escrito por hartim el 05.09.08 a las 11:06 am | Permalink
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