PLE

Entornos Personales de Aprendizaje: un concepto educativo en alza

Posted in: PLE, educación, entornos personales de aprendizaje, futuro by Chiti on 4 Febrero 2009 | 1 Comment

Hace unos pocos días, Fernando S., que por fin vuelve a su gabinete, ahora desde UDIMA en Madrid, publicó el post Entornos personales de aprendizaje. ¿Futuro de la educación? (G. Attwell). En él recoge un post con presentación incluida, en cuya traducción colaboré, y un slidecast que contienen ideas de Graham Attwell acerca de los PLEs, que por lo que se ve parece que van a incidir considerablemente en el aprendizaje del presente de cara al futuro. Las ideas de Attwell son sumamente interesantes. Espero que no las hayamos afeado y/o desfigurado con nuestra traducción.
Al final de este post hay un enlace a otras presentaciones de Fernando sobre el tema.

Internet en el aula: web 2.0 y PLE

Posted in: PLE, educación, internet en el aula, web 2.0 by Chiti on 26 Noviembre 2008 | No Comments

Ejemplo de PLE

Gracias a mi pertenencia a la Red Social del Congreso Internet en el aula, creada con Ning, acabo de ver un mensaje de José Jaime Mas dirigido a los miembros del grupo WEB 2.0 y PLE de dicha red. Tal mensaje contiene:
*Resumen de herramientas web 2.0 aplicadas a la educación y numerosos ejemplos, la mayoría de ellos obtenidos del congreso “Internet en el aula”.
*Posts en el foro de WEB 2.0 y PLE, grupo creado por Enrique Arreguin, profesor de un centro de formación de maestros.
Gracias a todos por el esfuerzo y buen hacer.

Reflexiones prevacacionales

Posted in: PLE, didáctica de las matemáticas, educación matemática, formación de maestros, herramientas web, metodología colaborativa, trabajo en equipo by Chiti on 26 Julio 2008 | 1 Comment

Ahora que me veo libre de horarios y citas inevitables con mi propio trabajo, puedo mirarlo desde fuera y pensar en algo más que no sea el día a día. Al respecto me acordé de que Fernando S. elaboró varias presentaciones al respecto:
Tecnologías de la información y de la comunicación para la innovación basada en el trabajo en grupo, presentada en el
Seminario Innovación en Metodologías Docentes en el Marco del Espacio Europeo en Educación Superior celebrado en la Universidad de León y organizado por la Oficina de Evaluación y Calidad. Trata de un breve resumen de parte del trabajo de un equipo de profesores de la Facultad de Educación de la citada universidad, entre los que me encuentro, con la fundamentación correspondiente. Lo que se refiere a mi trabajo en el aula está en las transparencias 11 y siguientes.

Más allá del Aula Virtual: ¿Entornos personales de aprendizaje?, presentada en la Escuela Superior de Ingeniería Informática de Ourense (Universidad de Vigo) a petición de Pedro Cuesta en el marco de un ciclo de conferencias sobre la innovación docente en las titulaciones de informática de cara al EEES (se puede acceder a los vídeos de las conferencias desde aquí).
En esta presentación se en la que recoge un esquema (transparencia 56), además de otras cuestiones de sumo interés y actualidad, la fundamentación y una síntesis de lo que él diseñó y yo fui llevando a la práctica (y seguiré con lo mucho que me falta) de la mejor manera que supe y pude, unas veces con menos eficacia que otras.

Me estoy refiriendo con esto a lo que tal vez podría llamarse “efecto grupo”. Este último cuatrimestre, los resultados de los estudiantes fueron un pequeño desastre. Ni fui capaz de aprobar a un 20% de los que habían optado por la metodología colaborativa con la pretendía, buscando su participación activa y responsabilización de su propio aprendizaje. Entono el mea culpa, porque he de reconocer mi gran parte de responsabilidad.
Le di vueltas a lo que pasó en relación con otros cuatrimestres. La única variable (de las controlables) que variaba (valga la redundancia) era la composición del grupo. La metodología, los colaboradores, los recursos, el horario, eran prácticamente los mismos (en cualquier caso funcionaban de la misma manera) que en ocasiones anteriores. ¿Qué pasó? No voy a negar que la pasividad, desgana, falta de motivación de los estudiantes nos contagió tanto a mi como a los colaboradores, pero es inevitable, al menos para mi, que falta (o presencia) de estímulo de los estudiantes me “contagie”. Debería de mantenerme neutral, pero aún no fui capaz de encontrar la vacuna para ese “virus” contagioso. Como persona, y por ende como profesora, también necesito que tiren por mi. Y esta vez no ocurrió. Deberé, tal como decía El Ché, endurecerme sin perder la ternura. Aunque, también es verdad: no quiero perder las ocasiones de que mis estudiantes me “contagien” con su ilusión, juventud, interés, curiosidad… La clave, supongo, será vacunarme contra los virus malos. A ver si las vacaciones son el contexto propicio.

¡Qué manía, o costumbre, tengo de dar vueltas a lo que hago! Hay veces que este “dar vueltas” me cansa, me agobia, me angustia, y en tal grado que, en muchas de esas veces me digo ¿para qué tanto esfuerzo? ¡Si me van a pagar igual y para unos pocos años que me quedan…! Hasta me entra la tentación de jubilarme lo más pronto que pueda. Cuando ocurre, inevitablemente se me viene a la cabeza lo que me decían unas antiguas estudiantes: ¿y qué vas a hacer tu sin tus estudiantes? :-( .

Termino. Ya termino. A continuación las presentaciones citadas.


Más allá del Aula Virtual: ¿Entornos personales de aprendizaje?, presentada en la Escuela Superior de Ingeniería Informática de Ourense (Universidad de Vigo) a petición de Pedro Cuesta en el marco de un ciclo de conferencias sobre la innovación docente en las titulaciones de informática de cara al EEES (se puede acceder a los vídeos de las conferencias desde aquí).

Nuevos entornos de aprendizaje, nuevas funciones: aprendices prosumidores

Posted in: PLE, aprendizaje, enseñanza, internet, teorías, web social by Chiti on 23 Julio 2008 | 2 Comments


El término prosumidor
, acrónimo de productor y consumidor (productor – consumidor), que para mi era desconocido hasta ayer, data, nada más ni nada menos, que de 1972. Aparece en la obra de McLuhan y Nevitt en su libro Take today; the executive as dropout (ciertamente, McLuhan se adelantó a la sociedad red), y se está usando en la actualidad, y creo que en alza, en relación con el aprendizaje y la enseñanza consecuente.
Para mi, la “regla de tres” es web 1.0 es a consumidor como web 2.0 lo es a prosumidor.
Desde hace muchísimo tiempo vengo diciendo que unos de mis mejores maestros son mis propios estudiantes. Lo digo convencida, porque cada día aprendo de ellos, incluso en vacaciones, porque la comunicación, aunque menos intensa, continúa, lo cual, obviamente, me resulta muy gratificante (cosas de la red). Por esta razón, no me pilló de sorpresa que los estudiantes estuviesen en el mismo plano que los profesores o cualquier otro ciudadano a la hora de producir contenido. Decía J. Joubert que enseñando se aprende el doble. No sé si el doble u otra cantidad, pero lo cierto es que, cada vez más, y afortunadamente, la frontera entre aprender y enseñar se está diluyendo. Todos somos aprendices y todos somos capaces de enseñar con la única condición de que exista conversación. Hace unos años la conversación se limitaba a un círculo pequeño: el espacio físico próximo, y el menos próximo estaba definido por el alcance del teléfono y del correo postal (al respecto recuerdo mis tiempos de doctoranda, en la UNED; la comunicación con mi director, D. Ramón Pérez Juste (a quien nunca le podré agradecer suficientemente toda la ayuda que me prestó en mi inicio a la investigación educativa), se realizaba por estos medios o viajes a Madrid ¡qué cansado era entonces hacer una tesis! ¡Y después dicen que cualquier tiempo pasado fue mejor!). La documentación estaba limitada a textos escritos, no siempre fáciles de conseguir.
Aparece Internet, el correo-e, los foros. La comunicación se agiliza y también el acceso a la información, pero aún la comunicación síncrona, ágil, era precaria. Con la aparición de la web 2.0, como actitud o idea, y el software social como herramienta que la materializa, las cosas cambian rápidamente. El acceso a la información mejora, puesto que uno no está solo frente al aprendizaje.
Las teorías de aprendizaje constructivista social (Lev Vygotsky) y la construccionista social (Berger y Luckmann), enriquecidas y complementadas con la conectivista (George Siemens), continúan en alza con el advenimiento de las redes sociales, comunidades de aprendizaje, comunidades de práctica y otras herramientas de interacción social. La conversación ágil se posibilita y con ella, la compartición de ideas, la contrastación de puntos de vista, la negociación de significados, el intercambio… y, en consecuencia, crecen las posibilidades del aprendizaje informal, del que dicen que es el que más permanece, el que más se utiliza para resolver los problemas de la vida cotidiana.

Esta reflexión, con un toque nostálgico, me surgió al querer escribir sobre el término prosumer, que aunque clásico, para mi era desconocido (como término, porque la idea no lo era). Hace tiempo que me esfuerzo en que mis estudiantes no sean dependientes de mi para aprender, que sean activos en la búsqueda y producción de contenido. Pero ¿qué pasaba? ¿a dónde llegaban sus producciones? A mis estanterías (que de vez en cuando había que vaciar, porque el espacio no daba para más) y a los compañeros de clase, ante quienes las exponían y, no siempre de buena gana, debatían y ampliaban. La motivación para la producción, y bien que lo lamento, no iba mucho más allá de aprobar la asignatura: yo no podía, o no sabía, hacer más. Después de todo, tampoco me extraña su desgana: mucho trabajo, mucho tiempo invertido para que sólo unos pocos se beneficiaran de ella.
La posibilidad de publicar en web lo revolucionó todo y soy consciente de que aún no soy capaz de exprimir en mis prácticas docentes todas sus posibilidades. Pero lo que constato curso a curso, la motivación y la responsabilización de cara a la producción de contenido por parte de mis estudiantes va “in crescendo” (blogs, wikis, foros, participación en comunidades de aprendizaje y/o práctica, microblogging), en gran parte gracias a la responsabilización frente a múltiples lectores con “derecho a réplica”. Claro, para producir hay que “alimentarse” y ahí es en donde cobra pleno sentido el término prosumidor. Read more…